Arcos de competencia

Me parecía imposible que un arco pudiera estar pintado de esa manera tan espectacular, pero no todo quedaba ahí, tenía más sorpresas y todas agradables.
Cuando hace varios años un buen amigo y compañero me convenció para que tirara precisión con arco de poleas, se me presentó un gran problema: ¿Qué arco me debo comprar? La verdad es que en aquellos momentos me pareció la decisión más difícil con la que me podía encontrar. Para resolver esta situación, Ilice más o menos lo que todos, empaparme de catálogos y panfletos que cayeron en mis manos. También tenía que contar con un pequeño detalle, pero no menos importante: el precio.
Hoyt, PSE, Bear, Jenings, etc, todos fueron leídos y estudiados con la mayor atención, pero después de tener un arco de gama mediana, yo buscaba algo de lo mejor que pudiera encontrar y que se acomodara a mis posibilidades económicas.
Por fortuna cayó en mis manos un catálogo americano en el que vi unos arcos cuya marca me sonaba mucho a armas de fuego, eran los Browning. Esto me sorprendió tanto que me picó la curiosidad. Yo conocía las pistolas como unos de los mitos en armas de fuego, pero en arcos nada de nada. Tenía referencia de que alguna marca de armas de fuego como Sabo fabricaba arcos, y tuve la suerte de poder probar este arco al poquísimo tiempo, pero no era lo que yo buscaba. Yo buscaba rapidez, estabilidad, versatilidad, fácil puesta a punto y sobre todo no pagar más por una marca a igualdad de prestaciones que otra.
Arcos de competencia Browing
Pude conseguir un catálogo de Browning a través del distribuidor de Sagitarius en Madrid, Javier Martínez, que eran y son los que lo tenían. Nada más abrir el catálogo y ponerme a leer, pensé: me parece que estos arcos son para caza: pero cuando llegué a las características, empezaron las sorpresas.
Cuerpos cortos, palas largas, poleas de buena velocidad (lo que hoy llamamos energy wheels) sincronizadores de poleas sin tener que desmontar el arco y lo que después creo que la mayoría de los arcos adoptaron: el sistema de bifurcación de los cables para que tiraran centrados de las palas, poder cambiar la apertura del arco sin tener que desmontar nada solamente girando unas piezas situadas en el exterior de las poleas y sujetas por dos tornillos, palas laminadas y recurvadas, es decir, toda una serie de elementos que me parecieron los más adecuados a lo que yo estaba buscando y lo que a todos, creo yo aunque no lo reconozcamos, nos importa más: el precio.
Aquel arco que a mí me pareció hecho a mi medida era el Midas Hunter. Cuando lo tuve en mis manos supe al instante que había acertado con la elección. Lo había pedido Hunter, es decir con pintura de camuflaje, porque también tenía la intención de cazar y ésa fue mi primera y fenomenal sorpresa; me parecía imposible que un arco pudiera estar pintado de esa manera tan espectacular, pero no todo quedaba ahí, tenía más sorpresas y todas agradables.
Este arco se podía desmontar totalmente sin necesidad de ninguna herramienta y sin necesidad de una prensa, sólo había que sacar los cables de sus alojamientos y ya estaba el arco desmontado y preparado para cualquier reparación.
El sistema para la regulación de poleas, consistía en una pieza acanalada con un tornillo que alargaba o encogía los cables; su longitud, que en un principio me pareció un poco larga, 46", nada más abrirlo resultó de una suavidad pasmosa a pesar de que traía de fábrica 60 #, por lo que comprendí dicha longitud. La apertura se regulaba por medio de unas piezas excéntricas colocadas en un lateral de las poleas y por las que discurre el cable en su desarrollo. Este mismo sistema lo sigue manteniendo en todos sus modelos posteriores. El sistema para que los cables del arco tiraran por igual de las dos partes de las palas, consistían en dos pequeños cables alojados a ambos lados de la pala por la parte interior y unidos al cable principal por una pequeña pieza que es la que regulaba las poleas. La cuerda de Fast-FIight anclada directamente a la polea, como en los arcos más caros. Palas recurvadas totalmente sintéticas y laminadas, algo impensable en arcos de precio moderado.
Todo esto parecía en un principio muy efectivo y muy bonito, pero había llegado el momento de comprobarlo, por lo que empecé a montar todos los accesorios.
Haciendo unos pequeños ajustes preliminares como encoque, potencia, tiller, center-shot, etc.