 Altas montañas y travesias de glaciares
Por primera vez en la historia del Raid Gauloises y de todas las carreras de aventura del mundo, 46 equipos (más fotógrafos) conquistaron una cumbre de 6,000 metros de altura, algo realmente impresionante nunca antes realizado, dentro de los deportes de riesgo.
Hasta este punto, la ruta del Raid había seguido la Cordillera Real u Oriental de los Andes ecuatorianos, los cuales inician en el volcán Cayambe, pasando por el Antisana y el Cotopaxi ( 5,897 m ), éste es el volcán activo más alto del mundo, el más alto de la Cordillera Oriental y la segunda cumbre más alta del Ecuador, sólo superada por el Chimborazo ( 6,310 m ), en la Cordillera Occidental. El Cotopaxi es también uno de los volcanes más bellos del mundo; cubierto por gigantescos glaciares, su nombre significa, en lengua cayapa, "Dulce cuello de sol", y "Garganta de fuego" en lengua de Panzaleos. El primer alpinista en escalarlo fue el alemán Wilhelm Reiss, el 28 de noviembre de 1872. Siguiendo los pasos de este audaz alpinista, los corredores iniciaron el duro ascenso al volcán.
Los primeros equipos en encabezar estos deportes de riesgo fueron: el Salomón Presidio, el Spie Batignolles, el Intersport y el Swedes Peak; todos ellos sólo habían dormido tres horas desde la partida. La ascensión fue espectacular; empezó a la 1:00 am cobijados por la oscuridad total. Alumbrados con nuestras lámparas frontales, equipos y fotógrafos iniciamos la etapa más dura y espectacular del Raid. Los corredores eran checados médicamente en cada CP, con el fin de observar su aclimatación a la altura y prevenir el peligroso mal de montaña. Cerca de las 6:00 AM, en medio de un mar de hielo y enormes grietas, los primeros rayos del sol nos comenzaron a calentar, pintando cielo y montaña con alucinantes colores rosas, morados, azules, naranjas, amarillos... en fin, el paisaje cambiaba cada minuto brindándonos un panorama único, el mágico despertar de la cordillera andina. |
Por un lado, teníamos las nevadas cumbres de la Cordillera Oriental , por el otro, las de la Occidental , conformada por los Illinizas Norte ( 5,116 m ) y Sur ( 5,263 m ) y el Chimborazo ( 6,310 m ).
Aquella calma era rota por el tronar del hielo bajo nuestros crampones y el constante jadeo de nuestra respiración, mientras el soplar del viento enfriaba nuestro rostro teniendo que soportar un dolor agudo, constante. |
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Algunos tramos de la ruta fueron bastante técnicos: ascendimos por empinadas rampas de hielo, saltamos grietas y escalamos con piolet y ascensor por cascadas de hielo muy aéreas, donde nos sorprendió el helicóptero de los camarógrafos. El último CP (19) estaba ubicado en la cima, a 5,897 metros a orillas del inmenso cráter del Cotopaxi.
Esta prueba fue la más emotiva, cuyo recuerdo permanecerá por siempre en la mente de quienes conquistaron la cumbre.
La ascensión fue todo un éxito: 46 equipos lograron llegar hasta el final.
Parte del éxito fue gracias al programa de aclimatación dirigido por el profesor Jean-Paul Richalet, el cual se llevó a cabo cuatro días antes de comenzar la carrera y consistió en ascender progresivamente y pasar tres noches a mayor altura cada vez, para que el organismo se aclimate al aire delgado, que contiene menor porcentaje de oxígeno, y produzca mayor número de glóbulos rojos en la sangre, sin dudas un gran entrenamiento para los deportes de riesgo . |
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