 Para que se puedan producir adaptaciones a los distintos estímulos de los entrenamiento de futbol se deben superar un umbral de esfuerzo.
Realizando el entrenamiento de futbol por debajo de ese umbral no se producen adaptaciones, sería una carga demasiado ligera; sobre el umbral de esfuerzo, se consigue mantener la condición física adquirida, sería una carga media; por encima del umbral de estimulación empiezan a producirse cambios funcionales, serían cargas de intensas a muy intensas.
Existe un límite máximo de tolerancia de los entrenamiento de futbol que no se debe sobrepasar, pues los efectos serían nocivos tanto para el entrenamiento de futbol como para la salud. Estos umbrales de esfuerzos y límites no son los mismos para todos, incluso un mismo deportista varía sus umbrales a lo largo de una temporada o de varias, aumentando su umbral de estimulación a medida que va consiguiendo adaptaciones al entrenamiento de futbol.
Por tanto, una carga de entrenamiento de futbol debe tener una cierta magnitud para provocar adaptaciones que mejoren el rendimiento, teniendo en cuenta que todo estímulo que supere un umbral de esfuerzo lleva a un cansancio .
En los entrenamiento de futbol que tienen un largo tiempo de ejecución y que se encuentran con competiciones todas las semanas, como es el caso del futbol, con un partido semanal o incluso dos, se da el siguiente problema: si se entrena por encima del umbral de estímulo se producen adaptaciones y mejoras, pero se puede llegar en condiciones de fatiga al partido; por el contrario, si se entrena por debajo del umbral de estímulo no hay fatiga pero evidentemente tampoco se producen adaptaciones ni mejoras. Una correcta aplicación de los principios generales del entrenamiento de futbol ayudarán a solucionar esta disyuntiva. |